Superar rupturas

Fui a una boda de una amiga de la familia. Allí estábamos casi todos; hermanas, cuñados, padres… Me puse un súper vestido que me dejó mi hermana pero como ella es mas alta que yo, lo arrastraba. Y ahí, más fuerte que nunca se me ocurrió la genial idea de sacar los zapatos de mi boda que son unas esparteñas hipercómodas y muy altas que me permitían no arrastrar el vestido. En serio ¿qué necesidad hay de exponerse al pasado tan de cerca? Cuando me las vio mi hermana no quiso recordarme de donde eran los zapatos, jajaja. Nadie imaginaba que yo sabía perfectamente de donde salían.

Yo no sé si las cosas materiales transfieren recuerdos pero conforme iba sucediendo la boda tenía más cara de circunstancia. Empecé a acordarme del día de mi boda, de cuales eran mis sentimientos en aquel momento, lo feliz que me sentía, lo que nos queríamos…Me planteé que había hecho con mi vida, porque había dejado morir aquella relación, que nadie más me querría para siempre...y todo lo que la cabeza es capaz de pensar para hacerte sentir la tía más desgraciada. Terminé con una imagen bastante cómica enseñando mis zapatos a todo el mundo y diciendo lo triste que me hacían sentir, jajaja, el alcohol ayudó a esta fatídica escena. Mi cuñado los miraba y me decía «son unos zapatos tristes amiga».

A la mañana siguiente, cuando abrí el ojo, me sentía igual de triste. Estaba en casa de mis padres ya que yo no tengo casa en mi ciudad natal y me veían penando de un lado a otro. Entre el resacón y la pena no pude ni acudir a una quedada de amigos que se había hecho. Y me pasé la mañana analizando la situación, no entendía como me había podido afectar tanto. ¿Es que no estaba nada superado? 

Por la tarde viajaba con una amiga, a la cual le había dicho en el viaje de ida, lo maravillosa que era la vida y lo en paz que me encontraba en ella. A la vuelta, con lagrimones en los ojos hablándole de mi tragedia con los zapatos y mi vida en general, jajaja. Menos mal que es amiga de confianza y sabe que estoy mas cuerda de lo que parezco :P.

Superar rupturas

 

 

Cuando has llorado mucho por tu historia piensas que ya no lo volverás a hacer y esto es…casi verdad. Por suerte, la vida no te hace pasar por el mismo sitio dos veces, simplemente puede ser que nos falte recortar algún fleco o penar por algo que no lo hicimos como se requería en su momento, pero nada vuelve a ser una superación total como la que tuvimos que vivir.

Por otra parte, me dí cuenta que llevaba tiempo sin querer conocer a nadie pensando que este estado me hacía sentir tranquila y en paz. Después de ponerme «mis zapatos tristes» descubrí que añoraba no a la persona con la que decidí no continuar en el pasado sino volver a querer a alguien de manera desinteresada, tener complicidad, confianza o compartir momentos especiales. Al final «la cabra tira al monte».

Lo cierto es que en ocasiones, las situaciones que se presentan como tristes te enseñan algo nuevo, te dicen que estas preparad@ para continuar, salir, descubrir y volver a encontrar. Así que ¡bienvenidas sean!

Superar rupturas

Wabisabim.